Hablo de Change.
Por una mala decisión pero con los argumentos a mi favor de que nuestra relación seria imposible, me convencí que debía dejarlo atrás, como un buen recuerdo, un amor de verano, en setiembre. Nunca pensé que me iba a pasar, pero siento que viví en una película americana de adolescentes, y de seguro mi historia sería un buen libreto. Muchas veces, por dar una segunda, tercera.. cuarta oportunidad, rechazamos la que pudo haber sido la mas importante de nuestras vidas.. la llave a la felicidad, y ahí es cuando te sentís una pelotuda, cuando te das cuenta que no sirvió para nada, que TE QUEDASTE SIN EL PAN, Y SIN LA TORTA, por que al fin y al cabo, las segundas partes nunca fueron buenas, te lo dice todo el mundo, está en la tapa del libro, aunque a vos no te guste leer.
Es irracional, pero siento un cariño tan grande por alguien que apenas conozco que ni yo logro entenderme, es como si lo conociera de toda la vida. De pronto aparecen fragmentos de aquellos momentos juntos que de a poco se habían desvanecido con la ilusión y se me llenan los ojos de lagrimas. De la primer noche en el hall, de Jenifer Lopez en el plasma, de cuando nos dormimos abrazados en el baile, de la escena de celos de matrimonio de 20 años de relación que tuvimos adentro del baño de mi habitación mientras me lavaba los dientes, de su mirada cuando se reía de mi y me decía: "Sos re re re caprichosa" y me abrazaba, de la despedida que no fue tal, de como poco a poco, simplemente, nos fuimos olvidando.
Decidí convencerme de que no funcionaría nunca, y así le pedí consejos a mis amigas, quienes lo afirmaron; para darle una nueva oportunidad a quien creí (y en el fondo se que sigo creyendo) que era el amor de mi vida, aunque supiera que nunca iba a ser totalmente feliz: Mr. Horn. Pero que estaba mas a mi alcance y si me fallaba no sería novedad. Y así, invadida en una enorme confusión que incluyó horas de llanto e insomnio, fui dejando pasar esa "relación" a distancia que tenía con Change, en la que hablábamos casi todos los días nos dedicábamos canciones y estábamos bien, todo eso, dejó de pasar. Yo no le hablé, estuve a punto, pero no le comenté nada de lo que pasaba, pero por alguna extraña razón, o la intromisión de algún tercero, él también dejó de hacerlo. Me juego el corazón de que algún conocido en común, mas bien algunA, le hizo llegar lo que yo hacia por estos lados, y me cagó la vida.
Porque la oportunidad no duró una semana, y por esa semana de inconsciencia mía, todo lo otro se destruyó. Volvimos a hablar, pero la onda no era la misma, había una distancia entre los dos mucho mas larga que la territorial. Ya no nos reíamos nunca mas nos dedicamos canciones, actualmente pueden pasar semanas sin hablarnos. Se destruyó la química la física y hasta la ética. A veces pienso en declararme, en decirle lo que me pasa, en planteárselo por mas que sepa que no funcione.. Yo creo que rearmó su vida, y tiene todo el derecho del mundo. Hoy siento tristeza por eso que pudo haber sido, y no fue. Porque seguramente van a pasar muchos meses mas antes de que lo vuelva a ver, antes de que con la mirada nos gritemos que nos queremos besar. Porque me había ilusionado con vacacionar en donde está haciendo temporada, pero al final nuestro destino es otro. Hoy solo puedo afirmar, que la próxima vez que el tren a la felicidad pase por mis ojos, me lo voy a tomar, ya es hora de dejar atrás este lugar estancado llamado Mr. Horn. Ya sea con Change, o con el siguiente que se arriesgue a tal aventura. Pero siempre que escuche a las pastillas, o la última que me dedicaste, voy a volver al 16 de setiembre, voy a volver a vos. Y a llorar.
Levanto mi vaso y brindo adonde quiera que estés por nuestra canción.

No hay comentarios:
Publicar un comentario