viernes, 28 de septiembre de 2012

Rewind

Ovárico se quedó soltero. Me fui a Brasil. Mr. Horn no me despidió. Dejé el celular. Me aislé del mundo. No extrañé. Compramos mucho alcohol. Tomamos mucho alcohol. Conocimos gente nueva. Conocí gente nueva. Conocí a Change, y valga la redundancia me cambió todos los esquemas. Dormimos juntos. Lo celé. Nos reconciliamos. Dormimos juntos. Durmió en el suelo. Lo empecé a querer. Olvidé por completo a los anteriores protagonistas de mi vida. Empecé a escribir una nueva historia. Empecé a cerrar un nuevo circulo de gente amiga. Empecé a ser feliz. Disfruté. Recorrí. Me saqué muchas fotos. Le compré un souvenir a Mr. Horn. Disfruté de mis amigas al máximo. Quise no volver. Me hicieron reír mucho. Me hicieron pasar vergüenza. Grité. Subí mi adrenalina al máximo. Sentí mariposas. Miramos películas en el hall junto a dos parejas más. Nos quedamos dormidos en el hall. Nos vinieron a despertar. Nos echaron del pasillo. Los echaron de la habitación. Nos hicieron jodas por teléfono. Volvimos a Uruguay. 

Lloré. Extrañé mucho. Encontré mi realidad, no la extrañaba. Agarré el celular. Mr Horn había escrito, de una semana entera, recién el viernes, no tiene valor. No le contesté. Me conecté y me reencontré con el mundo. Me reencontré con el Ovárico  El Ovárico me reencontró. Me invito a vernos. Quiere hablar. Asegura que cambiaron muchas cosas. Yo no le creo. Yo no quiero. A mi no me interesa. No hay señales de Mr. Horn. Retomo contacto con Change. Estoy Feliz. Soy FELIZ. Nuevamente. Creo en el amor. Veo una luz al final del túnel  Veo en él todo lo que quiero. Intento convencerme de que todo puede salir mal. Trato que si las cosas salen mal, la caída no duela. 

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