Una frase repetida por las abuelas siempre fue "Una manzana podrida, pudre el resto del cesto" Y nunca mejor aplicada que acá. En un grupo de amigos, dudo que hayan dos iguales, dado que entre todos se complementan para al fin, ser todos parte de un mismo clan.
Son como animales, siguen la manada, no pueden actuar bajo sus propios instintos, y si hay un rey león, olvidate, son todos robotitos bajo la misma mente podrida.
Tenemos un grupo de 11 amigos, en él se encuentra el mujeriego del grupo, automáticamente todos se vuelven mujeriegos; hay un pelotudo: todos son pelotudos; hay un fiestero: todos son fiesteros, entonces cuando nos queremos acordar tenemos 11 mujeriegos, pelotudos, fiesteros y el resto de adjetivos degradantes que cada participante de la manada pueda aportarle al resto, un equipo de fútbol, un cesto lleno de manzanas podridas. Es imposible que se dejen llevar por sus sentimientos, cuando uno se enamora, el resto automáticamente ataca con todas sus armas dejando al pobre enamorado sin otra opción que abandonar sus ideales..
Es por eso que la próxima vez que tenga un novio, me voy a asegurar de que no tenga amigos.

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