sábado, 20 de abril de 2013
El tren de la vida
Al final de cuentas concluí en que no estaba apta para tildarme de fuerte, ni de que podría negarme en tales circunstancias. Terminé flaqueando mi voluntad y quebrantando mis ideales, lo que resultó en un nuevo encuentro con Ovárico, luego de idas y venidas de mensajes, confesiones, declaraciones de amor, de odio, de "te extraños". Combinamos para ver una película en su casa, lo que no pudo ser ya que su madre venía de visita (ah, porque en todo éste tiempo ademas, se independizó y vive solo), entonces no quedó otra que cargar la computadora e irnos a ver la película en el auto, por ahí No tuvimos mejor idea de mirar "one day" la peor película que he visto, no por mala, sino por triste, nadie me advirtió que era para mirarla sola, en tu cuarto, un sábado de noche. Él ya la había visto y tuvo la delicadeza de cuando venía la escena del accidente de Emma, abrazarme aún mas fuerte de lo que estaba haciendo. Yo quedé en shock, no por el abrazo, sino por la escena, por esa, y por las que vinieron después. No pude contener las lágrimas, no eran de emoción eran de profunda tristeza, tristeza de ponerme en el lugar de los protagonistas, esas lágrimas se convirtieron en llanto, un llanto indiscreto, un llanto que se hizo notar, y que expresaba mi mayor tristeza. Él me secó las lagrimas, me preguntó la moraleja de la película y me besó. Pero había una gran diferencia, mientras él nos llevaba a nosotros dos al lugar de los actores, yo no podía pensar en él. Pasamos horas abrazados y enlazados como si hicieran años que no nos veíamos cuando dejó escapar un suave "Te amo", yo a cambio solo pude darle silencio. Tengo como máxima no decir nunca lo que no siento. Y la vida me enseñó que siempre hay que dejar salir lo que se piensa. Porque la misma película lo dejaba claro, las oportunidades están ahora, después puede ser demasiado tarde. Me dí cuenta que no sentí nada esa noche, no hubieron mariposas en la panza, y hoy a una semana de no verlo tampoco lo extraño. Porque hubo algo, quizás la película no fue la mejor, sino que me hizo recordar a una persona que fue demasiado importante para mi. Un importante y fugaz amor de verano, por llamarle de alguna manera, me trató como ninguno me había tratado, me llevó a comer, al cine, me respetó en todo momento, me acompañó en mis desafíos me apoyó cuando lo necesitaba, y supo poner frenos cuando sintió que no podía mas. Y me lo dijo. No me engañó, no me cambió por otra, tuvo la delicadeza de decírmelo porque no me quería hacer sufrir.. (lo que terminó haciendo porque a esas alturas yo ya estaba mas que involucrada). Con él hice las cosas que con ninguno de mis novios había hecho, me divertí como nunca, lo quise muchísimo y recién me doy cuenta ahora. Ahora que no hay mas mensajes, de hecho anoche me di cuenta que me había borrado de Facebook, y la única vez que nos cruzamos ni siquiera me saludó. Esa noche fue la peor de todas, me sentí como nunca, me di cuenta como a él ya no le importaba nada. Pero a mi si, a mi me sigue movilizando, y es la causa por la que lloré con la película, por la que no sentí nada con Ovárico, y por la que hoy no puedo mirar a mas nadie como lo miraba a él. Me siento incapaz de volver a amar, porque si bien no fuimos novios.. Es la persona que hubiese querido para el resto de mi vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario